Curiosamente hoy estaba hablando con una amiga de que me faltaba inspiración para una nueva entrada, esto habrá sido cerca de las 19:00 y a las 22:11 mi hermana me manda un mensaje contándome, la que a mi parecer es la noticia del día, la sentencia del caso Marta del Castillo.
Para poneros en situación antes de arrancar, este caso comenzo hace aproximadamente dos años, un día que no me llena de orgullo compartir, 24 de enero. Una joven sevillana desaparecía siendo único responsable, o eso dice el juez ahora, su exnovio Miguel Carcaño. Que sin ayuda es capaz de hacer desaparecer el cuerpo y que en dos años nadie lo haya encontrado.
Ahora bien salgamos de la sentencia y pongamonos en lo real, estuvo ayudado e encubierto por su hermano, un amigo y la novia del primero, a estos tres individuos, por nombrarles de algún modo, no se les ha imputado, es decir, no se les considera culpables de ningún delito, ni daños morales ni encubrimiento, y este hecho suena curioso cuando a uno de ellos el juez de menores ya le culpo por encubrimiento, y cuando otro se había declarado culpable ya en una declaración a la policía, que mas tarde cambio.
Claramente tan solo uso, este proceso que espero que cambie en la apelación que tiene pensado hacer la familia, como trampolin hacia el tema que de verdad me interesa. Desde un punto de vista se debe de aceptar la posición del juez, que viendo el caso estudiandolo y todo lo que los jueces harán durante el tiempo de meditación, cree que solo se le puede acusar de ese delito y se tiene que condenar a 20 años; pero también debemos de criticar esta condena escasa y ridícula para lo merecido, 3 seres quedan liberados, no se me ocurre como nombrarles de otro modo, y otro solo cumple un delito cuando se le acusaban de 3. Si es cierto cuando se dice de nosotros que somos un país de pandereta.
Nuestra familia real nos roba, los jueces no condenan correctamente, la ley electoral es indignante, un bipartidismo, se da mas importancia al fútbol que a los derechos..... Lo peor de todo es que es cierto y no lo evitamos.
TODOS SOMOS MARTA, mi apoyo a la familia de esta chica.
Todo principio tiene final,
todo comienzo tiende acabar,
pero los que quedaron dormidos.
Esos que de nuevo despertaron,
con el estruendo de sus llantos
ahogados en maravillosos recuerdos,
esos deben, aun sin fuerzas,
continuar,
Y aunque solo exista el ayer
deben de intentar
vivir un mañana sin él.
Pese a que todo parezca perdido,
y se halla ido un ser querido,
y en contra del angustioso olvido
siempre, siempre
llevaran su recuerdo consigo.